Casa de los Duendes

Nos situamos  en  un palacio rural barroco, donde ADOB ha tenido la suerte de poder realizar durante bastante tiempo investigaciones, lo llaman también casa los duendes, debido a los aquelarres y otras reuniones que allí se realizaban, y que posee varias historias   sobre el mismo,  y dicen que en el lugar se producen fenómenos paranormales, en lo que estamos ante un lugar encantado, es el palacio de  Los Segura en la localidad de Orce, os contamos un par de historias que se cuentan sobre el . Aparte de las dos historias existe una fabula que decía que  en el salón había  un espejo y si te mirabas dos veces, decían que la segunda veías reflejado tu entierro,

 

La historia  y está vez si documentada ,es parte de una leyenda  negra de la zona del altiplano granadino, Corría el año 1751 cuando el maestro de capilla Ventura Torriens había iniciado unos trabajos con un grupo de hombres para localizar un tesoro en la Alcazaba de Baza. Aficionado a la brujería y hechizos, en la noche de Todos los Santos habían matado a un perro negro con objeto de localizar el lugar donde excavar. Regando el terreno con la sangre del animal, se ahondaron bastantes varas. Pero esta historia de la búsqueda del tesoro de la Alcazaba y los maleficios para localizarlo se vio de pronto alterada con la aparición de la mano de un bebé en la excavación. Tras la intervención de la justicia, fueron detenidas, por brujas, las gitanas de las cuevas Josefa Romero, Bernarda Vizcaíno, María Antonia Moreno,  y  Antonia Guillén “La Larga”  o “la telaraña” María Josefa Tudela “la murciana”  que intentaron echar la culpa al maestro Torriens del infanticidio.

El comisario Juan Zaragoza oficial de la Inquisición  interrogo a las gitanas ,las cuales tras varias falsedades y llevadas al límite por la dureza de los interrogatorios, decidieron relatar toda la verdad, y  fueron amenazadas por los justicias para que no involucrasen a un tal Mendoza ni a su amo, un poderoso vecino de la Villa de Orce, llamado Andrés de Segura, un hombre  de poca salud y el cual al parecer padecía de impotencia,  quien para dotarse de la salud que le faltaba y alargar la vida en treinta años, les ofrecían las inculpadas aliviar y solucionar sus problemas atreves de la hechicería, y seria con testículos e inmundicias del crio la sangre y las babas de la criatura, aunque era su mayordomo, Álvaro de Mendoza, quien dirigía este trato de brujería y hechizos.

Según la gitana,  Romero declaro ante el corregidor “que la sangre del niño degollado se había llevado a los Seguras de Orce para hacer magia blanca y negra” y según “la Murciana” que  “babas sangre y sebo de las tripas fueron  trasladadas a los Seguras para hacer hechizos, dándoles estos dineros  a cambio y que les  ofreció llevarlas  a Orce donde les daría D. Andrés de Segura para que pasasen su vida como unas reinas”

La acusación más definitiva fue  la gitana María Antonia Moreno como testigo presencial que declaró: “algunos días antes de San Juan concretamente el 15 o 16 de Junio, cierta noche al toque de animas, y estando acostada en su cueva junto a su hermanito, sintió llamar a  la puerta y abierta esta, entro un elegante caballero, (Álvaro Mendoza vecino de Orce), “con valoncillas,( trozo de tela que solían llevar que caía sobre los hombros) capa de verano  y zapatos blancos “quien a mi madre Antonia Guillen “la telaraña” le dijo: “Tía Antonia ¿está compuesto aquel recado?” Y como se le contestó  vuelva vuestra merced después, que aún no estaba, por lo que quedo en volver, Sigue diciendo la testigo que vio darle a su madre un puñado de pesos duros y que este señor se fue y “que vio entrar a Josefa Romero y Bernarda Vizcaíno con María Josefa Tudela “la murciana” y diciendo esta “tía Antonia, ya está aquel recado “y su madre respondió ¿Qué recado? Y la murciana dijo “el niño, véalo usted aquí”, y como se lo puso a su madre sobre las rodillas boca abajo un niño de veintidós meses …. Y dijo a una de las otras dos que pusieran una cazuela para recoger las babas y las lágrimas y así lo ejecutaron” y tras tenerlo durante dos días y medio en la cueva lo martirizaron de una forma cruel, restregándole una alpargata o esparteña por la cara, boca y ojos para recoger las babas y las lágrimas, (siempre debían de hacerlo estos sacrificios con niños menores de tres años  y lo cual tuvieran un sufrimiento extremo, pues decían que  eran necesario para que cogieran unas determinadas cualidades  la sangre etc. )

Terminando la noche y nada más despuntar el día  y como ella no pudo aguantar el llanto y le dijo la murciana “deja de llorar ,mira no haga contigo otro tanto y  Con todo detalle narra el descuartizamiento del menor, “ y como le dio con el cuchillo dos golpes al crio y le cortó la mano, luego lo rajó y le sacó el mondongo, la asadura, el corazón y todos los despojos, y todo esto con la mano y luego una vez abierto lo puso tal cual como los cochinillos en una caña cuando se abren”. A la mañana siguiente el llamado Álvaro de Mendoza llamó a la puerta y le entregaron el capacho y la redoma con la sangre y babas del menor, así como el sebo de las tripas, y como tiraron los restos por los barrancos donde fueron hallados, y como Álvaro de Mendoza recogió y dijo que era para hacer magia negra y aliviar las dolencias de su amo.

A consecuencia de esta declaración se detuvo al señor Mendoza y se supo que el mismo también había ordenado la castración de un francés, para medicinar a su administrado. Igualmente se conoció que era morisco falsamente convertido.

Se logró exculpar a Torriens de todo cargo, y se presentaron  los cargos contra los poderosos vecinos de Orce, incluso, consta una aportación documental en la que se hace parte del proceso al albañil Pascual Fernández, padre del niño asesinado, de quien se dijo que, habiendo acudido a pedir justicia contra el llamado Mendoza, fue apaleado por los instructores por considerarlo un borracho y un pícaro, amenazándolo incluso con presidio si volvía a poner en su boca el nombre de Mendoza.

Después de varios meses, se conocieron las sentencias. “La Murciana” fue gravemente reprendida, advertida y condenada a la confiscación de la mitad de sus bienes, desterrada de la ciudad de Baza y de la de Madrid, que se le diesen doscientos azotes y que se le devolviese a la Real Cárcel, a sabiendas que al ser devuelta a la Justicia Real sería ejecutada sin miramientos, fuese cual fuese el veredicto.  Antonia Guillén y su hija María quedaron presas en la cárcel de Baza sin que nadie supiera más de ellas.    Bernarda Vizcaíno y Josefa Romero pasaron seis años en prisión y después otros diez de destierro. Todos los implicados fueron sentenciados a penas más o menos duras.  Sin embargo, el administrador Mendoza quedó libre, se apresuró a difundir “había salido bien” de su primer contacto con la justicia Real , después de estos alardes, a posteriori es condenado por el mismo tribunal 23 de Marzo de 1756, fue acusado de mahometismo y buscador de tesoros con magia negra, siendo conducido a cárceles secretas de la Inquisición con secuestro total de bienes, donde desapareció su rastro, Del instigador Andrés Segura, cacique de Orce , dada su condición social quedo libre de todo cargo, lo que vendría a poner en entredicho la imparcialidad de la justicia de la época , ante tan horrendo crimen.

Ya en el siglo XX y no habiendo descendientes del linaje de los Seguras, es adquirida por un acaudalado de la zona, Don Cirilo Martínez , del cual se comenta una especie de fábula . A posteriori muere don Cirilo el cual no deja descendencia reconocida y en los años  ochenta se hace cargo el ayuntamiento de dicho palacio.

Por ello se  dice que desde hace mucho tiempo  se producen fenómenos paranormales  o decir que pasan cosas para  clasificarla como una casa encantada, en la cual mora un fantasma, quizás uno que le angustian tanto, que no hallan el camino. Como si fuese un “almas en pena” ….

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